20/05/09

La pornomiseria


Así como hay un tipo de turistas que van en busca de lujos, que se jactan de haber estado en los mejores hoteles y haber accedido a los más grandes excesos y opulencias, hay otro tipo de turistas que van en busca de lo que llamamos “pornomiseria”. Se trata de esos visitantes de lugares tercermundistas que ponen su foco en el niño desnutrido, en el basurero, en la casa maltrecha, etc. etc. Este tipo de turistas, por lo general creen tener alma de cooperantes y antropólogos y necesitan mostrar “la miseria humana” a la que han accedido porque hacerla evidente y palparla los hace ver fuertes frente al mundo, unos verdaderos guerreros. Son incapaces de ver algo más. Sobre todo porque ven el mundo sólo desde su óptica y desde allí clasifican la pobreza, la pereza, la supuesta desidia… son poseedores de la verdad y como tal tienen el deber de salvar el mundo y llevarlo al camino de la “democracia”, “la modernidad”, “el desarrollo”, y los “derechos humanos” todo obviamente desde la doble moral occidental y desconociendo los valores y patrones propios de los lugares, aquello que los antropólogos llamamos “lo local”.

Hace más de dos meses estoy en Bogotá y como ahora vivo en Quibdó, la gente me habla de Quibdó. Los visitantes, los turistas que han estado en Quibdó sienten la necesidad de hablarme de Quibdó. Yo me quedo callada, me muerdo los labios y los escucho. Aunque debo confesar que a veces no logro resistir algún comentario sarcástico. Me hablan de la pobreza, del calor, del ruido, de la corrupción… y al final casi siempre agregan: “pero eso si la gente es divina”. Entonces yo siento como si me estuvieran hablando de otro lugar diferente al que conozco o, como si realmente se propusieran a sólo ver lo que están condicionados a ver, lo que como cooperantes, médicos, funcionarios o simples turistas los mandaron a ver. Además ver todos esos estereotipos los hace fuertes, guerreros, los hace empaparse del mundo y de esta manera fortalecer su ego y su mapa geográfico de “pornomiseria”.

Así. Sólo quiero decirles a quienes trabajan por el Chocó que no se preocupen demasiado por los imaginarios que se construyen en el interior sobre la región, hay que seguir trabajando por contrarrestarlos, pero es verdad que a veces por más esfuerzo que se haga la gente sólo ve lo que quiere ver, lo que le conviene ver y lo que está preparada para ver. Y esto lo entendí cuando presenté mi documental en un bar y centro cultural de Bogotá. En este trabajo yo hablo de música, del San Pacho, de los maestros, y muestro la opulencia del mercado, mujeres bellas, niños felices… Al terminarse la proyección me acerqué a saludar a quien en ese momento era mi suegro (un paisa, furibundo practicante uribista). Y este fue su único comentario sobre el documental: “Oiste Ana María, definitivamente lo único que se ve por allá es pobreza, ¿no?”.

5 comentarios:

Apelaez dijo...

Quibdo puede tener muchas cosas rescatables y mucha "cultura inmaterial" que se escapa a los ojos de muchos. Pero que es pobre es pobre, que es fea, sucia, que sus politicos han saquiado las arcas publicas, que tiene graves problemas de salubridad, tambien es cierto.

Ana María Arango dijo...

Precisamente a eso me refiero. Primero que todo tendrìamos que ver desde dónde está usted valorando lo pobre y lo feo. Por otra parte esta columna, que la escribí para Chocó 7 Días, no tiene ninguna intención de justificar problemas de la ciudad como la corrupción, la falta de planeación urbanística y los problemas ambientales.

Anónimo dijo...

La verdad me aprece muy pertinente tu articulo ahora que lo miro, con algo que he venido analizando en 'el mundo segun pirr'y y como un programa que mostraba todo tipo de diferentes y polifaceticas actitudes y situaciones se convirtio en la mayor muestra del amarillismo y busqueda de raiting criollo resaltando solo la miseria , el dolor, la enfermedad y la falta de montones de cvosas de nuestro pueblo.

John Del Río Montoya dijo...

hola. un fuerte saludo, permiteme te llamo Ana , es que parece que nos conocieramos cuando escribes, me gusta eso de la antropología, sí, eso local, lo que descuida el antropologoturista - pornomiserable, además que podría esperarse de un padre así, un hijo como él, Uribe y sus hijos una gran muestra del fascismo, la berraquera del paisa blanco, jajajajajja.Me gusta la sonrisa.

John Del Río Montoya dijo...

Comprendo claramente que con este blog, tiene usted que leer antes de.
Me parece muy interesante su propuesta de trabajo investigativo,(social) eso de antropologia visual es hermoso, eso sí, lo hermoso como lo que aparece, aquello que no ve el señor(a) "Apelaes" esa belleza que se muestra aun en lo que muchos consideran feo, los mismos de mente cerrada, que roban con la mentira de desorden,la suociedad y la pobreza.