16/11/09

veredicto...CULPABLE

He comenzado esta última entrada unas siete veces. No me gusta ver mi blog abandonado. Pero como dije en una entrada de hace poco no es fácil para mí poner las ideas claras en medio de esta realidad que me atropella. Esta realidad que se tropieza conmigo dentro y fuera de mi casa. ¿Cómo lo explico? Todo lo que he argumentado y debatido durante mucho tiempo en este blog es ahora mi pan de cada día y siento simplemente que no puedo sacar la cabeza respirar un poco y hablar… hablar. Decir “hola querido diario” y nada más.

Hace dos días fui a hacer una entrevista y terminé temprano. Candelaria estaba donde mi suegra, Leo en ensayo de la banda y yo que no pensaba ir por Candelaria porque era muy temprano y me parecía justo darles un poco de intimidad a ella, a su abuela y su tía, decidí llegar a mi apartamento y vivir un verdadero viernes por la tarde. De repente no lo podía creer!!! Estaba sola… totalmente sola!! Me quité el vestido que llevaba, instalé el DVD, me puse a ver “Sex and the City” y saqué una dona de la nevera. Era lo más transgresor que había hecho en meses!!! Luego llamé a Karen y nos pusimos hablar pura y física mierda!!! De la buena eso sí…

Cuando estaba saboriando mi dona de café, mientras veía en silencio las escenas promiscuas de mis compañeras neoyorquinas escuche un grito “Ana!!!”. Dije, estoy perturbada, debe ser mi imaginación. Volví a escuchar “Ana!!!”… de repente me sentí culpable, la mujer más pecadora del universo. Me habían cogido in fraganti, desnuda, viendo una serie de mujeres liberadas, sin la pantalla del computador al frente, sin nisiquiera un libro para disimular y lo peor, comiéndome una dona. Me vestí como pude, abrí la puerta y era Leo. Los músicos de la banda no llegaron.

Y entonces me pregunté…¿todas las mujeres "casadas" se sentirán como yo cuándo llegan sus machos y las encuentran en un simple rato de esparcimiento? ¿Cuando llegan y ven que no están trabajando, cocinando, cambiando pañales o qué se yo… ? ¿Por qué me sentí culpable?... , ¿de dónde surge este sentimiento?, ¿está en el ambiente?, ¿está en la cantidad de trabajo y responsabilidades que tenemos ahora? ¿Cuál es la diferencia? ¿Que ahora soy mamá???

23/09/09

¿Patrocinadores o aplanadoras? (artículo Chocó 7 días)


No es propio del San Pacho la intervención de las licoreras en sus espacios; es el karma de la mayoría de los festivales en Colombia. Pero hay intervenciones de intervenciones. Y hay formas de apoyar. El supuesto apoyo de las licoreras en las festividades religiosas y en los festivales de música tradicional tiene un sobrecosto tremendo porque se negocian elementos culturales que deberían ser innegociables. En el caso del San Pacho haré una lista de cosas que veo a simple vista sin saber nada de los intríngulis de los acuerdos de estas empresas con la organización.

  1. Invasión de propaganda y logos de las licoreras en los desfiles y calles en general. Podríamos decir que hay una “contaminación visual”.
  2. Uso de enormes parlantes que proyectan música indiscriminadamente y que en los barrios muy poco tiene que ver con la música propia de las festividades. Es decir, hay una “contaminación sonora”.
  3. Contratación diaria de grupos de chirimía con un presupuesto que no corresponde al esfuerzo y desgaste físico de los músicos y la presión de deben tolerar en medio de los revulús. Esto indudablemente afecta en forma significativa el gremio porque no es reconocido su valor.
  4. El rol de las mujeres. La mujer se proyecta como un objeto sexual que debe bailar y repartir trago para de esta manera incentivar el consumo.
  5. Y finalmente, para no extenderme demasiado, la repartición indiscriminada de alcohol por la forma y el desorden en el que es difícil mantener el control del consumo por parte de los menores de edad. Así, prácticamente todo el mundo puede acceder a ron y aguardiente en medio de este revulú permisivo en donde los valores se negocian, se compran y se venden dejando en un segundo plano el sentido real de las fiestas franciscanas.

Muchos de los que lean esta columna pensarán que soy una abstemia beata y aguafiestas. Pero no es así. Simplemente soy una investigadora del San Pacho y de la cultura musical chocoana que por lo tanto ha tenido que escuchar a muchas personas hablar de sus fiestas y expresar lo que por muchos años los ha identificado y los ha hecho sentir quibdoseños. Por eso me pregunto, ¿son las licoreras patrocinadoras, o más bien una máquina aplanadora y homogenizadora que acaba con los matices y las invaluables sutilezas de la diversidad cultural? Si realmente las licoreras quieren apoyar y colaborar con la salvaguardia de las fiestas deberían entender esas sutilezas, esos elementos propios y significativos que frente a las lógicas del mercado están en situación de riesgo y en una posición absolutamente vulnerable.

16/09/09

entre disfraces

La semana pasada me encontré con Ramón el presidente de la Fundación Fiestas Franciscanas y me “notificó” que estoy entre los jurados para este San Pacho que viene. Le dije “Ramón, eso es terrible!! ¿No es muy político eso? ¿no hay muchos conflictos alrededor de los jurados?”. Ramón me contestó que no, que era una exageración, que no había problema…

¡mentira podrida!!!! si salgo intacta será una hazaña para contarle a mis nietos!

Ya estuve en la primera reunión con todos los presidentes de los barrios que salen en el San Pacho porque la junta consideró fundamental socializar los parámetros de evaluación de este año: Diseño- movimiento- significado... y un montón de puntajes y de conceptos en medio de estos. Cómo evaluar algo que tiene un sentido para la gente muchas veces totalmente incomprendido para nosotros? Para mi por ejemplo, el movimiento que tenía más puntaje que el significado, no era tan importante. Los presidentes brincaron: el movimientos es fundamental en los disfraces del San Pacho. Estos pueden ser feos y tener materiales pobre pero si se mueven realmente emocionan a la gente... una locura!!! muchas cosas para aprender y traducir este año...

19/08/09

El Petronio: Entre tradiciones y músicas del mundo


(Artículo para Chocó 7 días)

El Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez ha sufrido importantes transformaciones. Es un festival mucho más calificado en términos tecnológicos, mucho más abierto a nuevas expresiones, mucho más preparado en términos logísticos y definitivamente mucho más internacional y cosmopolita. Todas estas transformaciones, han propiciado a la vez un cambio de sentido del festival para las comunidades que lo tienen como propio y que lo han convertido en un ícono de “afrocolombianidad”. El Petronio, al ser más abierto en sus manifestaciones y al constituirse como espacio cosmopolita ya no le pertenece solamente a la gente del Pacífico; ya las colonias no se reconocen en él y se desdibujan en medio de tantos “multicultis”[1].

Pero a nivel musical el Petronio de este año no presentó mayores variaciones con respecto al anterior. Nos encontramos con un panorama de la música de marimba absolutamente rejuvenecido, con una nueva categoría de violín caucano con mayor presencia que tiene el reto de convencer y conquistar a un público, con una representación de la chirimía más bien reducida y poco convincente, y con una categoría libre que aparentemente presentaba nuevos grupos pero que en realidad son los mismos con diferentes nombres.

En conclusión los mejor parados fueron los conjuntos de marimba. Pero este hecho no es gratuito; la marimba en los últimos tres años ha recibido un impulso preponderantemente político que se ha evidenciado en la propagación de escuelas y festivales y en la explotación iconográfica del formato por parte del mercado y de los medios de comunicación. Y no es de extrañar que esto suceda; esta situación responde a un fenómeno global en el cual las músicas tradicionales son devoradas por el mercado de la world music o las llamadas músicas del mundo. De esta manera sin importar la función social tradicional que los músicos y músicas cumplen en sus contextos locales, éstas y estos son tomados, exhibidos, escenificados y exotizados. Marcar la frontera entre reconocimiento y valoración del patrimonio y el canibalismo del mercado y las industrias culturales no resulta para nada fácil. Y son precisamente las políticas públicas las que deben propender por la revitalización de las manifestaciones sin caer en fetiches y explotación.

A diferencia de la marimba, el conjunto de chirimía no es exótico; no se hacen evidentes en él las “huellas africanas” de sus instrumentos ni los cantos responsoriales de raras disonancias… por lo tanto no resulta fácil convertir a la chirimía en un fetiche para el mercado y los medios de comunicación. Así, es un producto que no se vende tan fácil como la marimba a las lógicas y categorías de las músicas del mundo. Este hecho no es ni bueno ni malo. Tiene como ventaja que los músicos y productores locales tienen mayor control sobre sus repertorios y productos y como desventaja que la falta de diálogo y de visibilidad por parte del mercado y los sectores mediáticos ponen a los mismos en una zona de comodidad peligrosa en donde no hay nuevos retos y nos contentamos con muy poco. Ante esta situación tanto el gremio como las políticas públicas tienen la responsabilidad de vigorizar las agrupaciones, visibilizarlas y fortalecerlas a través de procesos formativos. Además, por otra parte, el Festival Petronio Álvarez tiene la responsabilidad de pensarse, ver su rol en la legitimación y deslegitimación de formas, formatos y estilos musicales y consolidar unos criterios claros de calificación y elección de jurados. Este año por ejemplo, vimos un jurado muy poco equilibrado que se caracterizó por la preponderancia de intelectuales y folkloristas y la escasez de músicos locales con conocimientos técnicos. Esta situación se vio claramente en el veredicto y repercute en los rumbos y nuevas lecturas que la comunidad tanto afro como mestiza tienen del festival y sus manifestaciones.



[1] Mestizos enamorados de la diversidad cultural y específicamente de las minorías étnicas.

30/07/09

conversaciones de sala de espera

En la sala de espera del pediatra de Candelaria:
- Señora: Qué niña tan divina!!!
- Recepcionista: Si, está divina! Es igualita al papá!
Mi mamá dirigiéndose a la bebé: - Siiii negra! Cierto que voy a ser una negra hermosa!!
- Señora: No pero ella no es negra, cómo así?
- Mi mamá: Es que el papá es negro, re negro, chocoano.
- Señora: Nooo, pero ella es bonita.
Le dice a Candelaria la señora: - cierto que yo soy bonita? No me digan eso. Tiene su pelo lindo y todo. No, ella no es negra... ella va a tener un color bonito. No me molesten a la niña!!!

13/07/09

negros en la tele? (artículo para Chocó 7 días)

Hoy El Tiempo y varios blogs publican la noticia de que la versión colombiana de Grey´s Anatomy no contará con actores negros. La discusión no es menor. Actores negros como Henry Castillo, Walter Díaz y Borja se sienten discriminados. Pero más allá del sentimiento que esto pudo o no despertar en nuestro elenco afrocolombiano, hay un problema más de fondo: en esta serie gringa del canal Sony Entertainment Television que incluso en Colombia ha llegado a desplazar en rating a las novelas de RCN y Caracol, los personajes negros son profesionales que tienen PODER. Si, así… en mayúsculas. Son personajes realmente influyentes y poderosos de los cuales dependen profesionalmente otros médicos. En Grey´s Anatomy el jefe de cirugía, el cardiólogo y la jefe de los internos son negros… son muy importantes.

¿Es necesario poner el problema en términos raciales? El director piensa que no. Según el periódico El Tiempo: “Desde la perspectiva de Sergio Osorio, director de la serie en Colombia, el asunto no se relaciona con ningún tipo de exclusión por raza. ‘Nosotros hicimos unos 12 'castings' de Burgos (el personaje), pero lo mismo sucedió con muchos personajes blancos. No se imagina la cantidad de actores que se quedaron por fuera en el proceso’, explica”.

Pero yo creo que sí; por supuesto que sí hay que poner la discusión en términos étnicos y raciales. Porque si bien establecer en la serie a unos personajes negros en puestos de poder sería, para muchos, poco menos que mera ficción en un contexto como el colombiano, es ahí donde hay que actuar para cambiar ese generalizado imaginario nacional en el que los negros son buenos sólo en ciertos oficios: deportistas, músicos, obreros, vendedores de frutas o empleadas de servicio.

Todo este asunto no nos deja más que una pregunta ¿cuál es el lugar de los negros en la televisión colombiana?, ¿A qué factores o de quién depende esto?, ¿por qué esta falta de oportunidades? Más allá de buscar o no culpables hay un hecho: la versión colombiana de Grey´s Anatomy era una buena oportunidad para mostrar que en Colombia la historia de esta comunidad también ha cambiado y, ahora tenemos excelentes profesionales negros en puestos de poder (aunque a menor escala comparado con Estados Unidos). Por lo tanto, valdría la pena reflejar esta realidad en ese pequeño cuadrado hipnotizador; ese pequeño gran mundo de representaciones que narra nuestra historia y revela a los héroes de nuestras nuevas cosmologías.



09/07/09

una nueva etapa


No sé cuantas veces he cambiado la imagen de mi blog. Muchas, pero muchas veces. Y cada vez que lo hago es porque comienzo una nueva etapa. No solamente en la temática o estructura del blog, sino una nueva etapa de mi vida. Hoy amanecí con ganas de escribir en este, mi viejo amigo… mi espacio para desahogarme y sentirme más cerquita de mi tierra y sobre todo de mis pasiones.

Ahora que ya no vivo en Barcelona sino en Quibdó y que mis pasiones están tan cerca que literalmente las he encarnado -las he parido con mi propio cuerpo-, sé que no podré volver a escribir de la misma manera que lo hacía antes. Soy una mujer diferente, ahora soy mamá. Ni mejor ni peor… simplemente muy diferente y con mi tiempo escaso, muy escaso. Así que cada nueva entrada que aparezca aquí no será más que un milagro, una concesión del más allá… del Santo de Raspadura o del mismo San Pacho.

Sin embargo quiero volver a hacer este ejercicio. Quiero volver a sentir que expreso lo que pienso y siento, más allá de las columnas de Chocó 7 días. Quiero sentir que le cuento a alguien, a no sé quién mis indignaciones y mis miedos o mis pasiones y alegrías. Quiero contar lo que tengo en mi cabeza mientras vivo en el Chocó. Tal vez lo más fácil será hacerlo con imágenes o con sonidos… porque todavía la música está muy dentro de mi y es probable que no ténga las herramientas para ponerlo en palabras. O probablemente si… probablemente venza mis temores y me atreva a ponerle un nombre a todo lo que ahora en tierras chocoanas comenzaré a vivir con mi bebé y el culpable de todo este mar de sentimientos.

26/05/09

"los sonidos invisibles" en el Festival Cimarrón de Londres

Mi documental "los sonidos invisibles" se está presentando en este momento en Londres en el festival Cimarrón.